7 errores frecuentes al contar calorías que frenan tu progreso
>¿Cuentas calorías y no bajas de peso? Estos siete errores explican la mayoría de los progresos estancados, y todos son fáciles de corregir.
Contar calorías funciona, cuando se hace con precisión. Casi todos los casos de «lo registro todo y aun así no bajo» se reducen a un puñado de fallos predecibles. Corrígelos y el progreso suele reanudarse.
1. Calcular las raciones a ojo
Adivinar es el error número uno. La gente subestima las raciones entre un 20 % y un 40 %, sobre todo en alimentos calóricos. Una báscula de cocina lo arregla enseguida.
2. Olvidar las calorías líquidas
Zumos, cafés con leche, batidos, alcohol y ese «chorrito» de aceite suman rápido y se ignoran con facilidad. Regístralos igual que la comida.
3. No contar el aceite de cocinar
Una cucharada de aceite ronda las 120 calorías, y a casi toda sartén le caen dos o tres. Solo el aceite sin apuntar puede borrar un déficit.
4. Fiarse de entradas inexactas de la base de datos
Las bases de datos colaborativas están llenas de entradas equivocadas. Contrasta con la etiqueta y prioriza fuentes verificadas.
5. «Un bocadito, una probadita»
El puñado de frutos secos, las patatas que dejó tu hijo, la cucharada de crema de cacahuete: unos pocos picoteos sin registrar al día pueden sumar cientos de calorías.
6. Registrar solo entre semana
Cinco días ajustados y dos de fin de semana relajados pueden barrer el déficit semanal. Registra todos los días, también los divertidos.
7. No actualizar nunca tu objetivo
Según pierdes peso, el mantenimiento baja. Un objetivo fijado hace dos meses puede que ya no cree déficit. Recalcúlalo de vez en cuando.
La constancia gana a la perfección, pero solo si lo que registras con constancia es realmente exacto.
El hilo común es la fricción: cuanto más cuesta registrar, más atajos se toman. El registro rápido por foto de Fotocal baja esa fricción, así que los findes y los picoteos se escapan menos.
Ideas clave
- Pesa las raciones y cuenta siempre el aceite y los líquidos.
- Verifica las entradas de la base de datos con la etiqueta.
- Registra también los fines de semana y los picoteos.
- Actualiza tu objetivo de calorías según cambia tu peso.